domingo, febrero 08, 2015

LOS CORREDORES

Por mi lado, pasó un grupo de jóvenes zombies a una velocidad aproximada de 120 pasos por minuto. Era raro porque en las películas estos seres ultraterrenos funcionan casi a cámara lenta, pero estos eran rápidos, muy rápidos. Uno dijo "¡vamos!" y se unió una pareja de unos treinta. Yo comencé a correr aunque con cierto reparo: "¿Seguir al peligro", pensé.  El grupo cada vez se hacía más extenso, por lo que debimos cambiar la acera por la calzada. No sé cómo logramos parar el tráfico. Uno de los zombies comenzó a sudar mucho, y su maquillaje se echó a perder. Casi me decepcionó que no fueran zombies reales ni nosotros estuviéramos encaminándonos al borde del Apocalipsis. Porque, ¿adónde nos dirigíamos sin mirar atrás? De soslayo me dijo "¡Venimos directamente de una fiesta, no nos ha dado tiempo cambiarnos!". Otro de los zombies subió a horcajadas a una niña con su Pepa Pig pendiendo de una mano. Pero la niña la dejó caer porque pensaba que así ayudaba a aligerar la marcha. Y corríamos, corríamos sin parar, cruzando la avenida, bajando el ritmo para que se incorporaran gentes de todas las edades. La masa temblorosa pronto asustó a las autoridades; lo siguiente fue sacar los helicópteros a vigilar.

2 comentarios:

Kalonauta dijo...


Para zombies veloces, los de "Guerra Mundial Z"... ;-P

Muy divertido, el relato. :-)

andoba dijo...

La Historia da muchos ejemplos y no sé si es porque las autoridades saben algo de Historia. Las masas pueden volverse peligrosas.

Los zombies a los que te refieres, Carolina, son los "romeranos". Los zombies de ahora corren que se las pelan.