jueves, diciembre 11, 2014

TRISTE FALDA

Cuánto debes correr
para ser una niña
de nuevo, con cielo en la cara,
lápices de colores
y el pelo revuelto de amor.
Cuántas veces cantaste
para que te dejaran
en aquel patio del colegio
de cipreses machadianos
(vestido: espacio
partido tiempo,
vestido azul y sol naranja),
mirando el éter derramarse
sobre tu triste falda.
Cuánto vale el billete,
barquero amable;
ponga solo la ida
que la vuelta es arrastras.

6 comentarios:

Kalonauta dijo...


¡Qué bonito, el poema!

Definitivamente, me gusta más esta otra presentación del blog: minimalista pero elegante... es más de mi estilo.

La mujer del televisor con el corazón en las manos, ¿lo está acercando hacia su pecho o lo está alejando hacia la tele? El significado cambia bastante en función de esto...

¡Un abrazo!

yo, la reina roja dijo...

Me alegra mucho; a mí también me gusta minimalista. Estuve haciendo pruebas pero así parece más un cuaderno y la información es más accesible porque no hay trampas visuales. El dibujo es de Javier Lacasta (es valenciano) y lo hizo para mi segundo libro, "Anunciado en televisión". La ambigüedad de ese gesto me consta. ¡Otro abrazo!

Miguel Ángel Pegarz dijo...

Final demoledor. ¿Ves? ya llegué jeje y me has puesto el blog patasarriba en mi ausencia jaja.

yo, la reina roja dijo...

¡Gracias por pasarte, Miguel Ángel, y por tus comentarios! La verdad es que el blog, ahora, es como más me gusta; blanquito, como un cuaderno. ;)

andoba dijo...

Me gusta el poema, pero no acabo de cogerle el sentido. Es que yo siempre voy a rastras en esto de pillar el intríngulis de la poesía.

Y también me gusta cómo ha quedado el blog. Esencial.

Besos.

yo, la reina roja dijo...

Bueno, lo importante es que te guste. En cuanto al sentido, es clave ese "abeto machadiano", aunque el poeta sea más de olmos. Habla esencialmente de la idealización de la infancia. Gracias por comentar, Andoba.