viernes, octubre 25, 2013

AMOR LOW COST

Conseguí en no sé dónde
un amor low cost,
pensando que las taras
apenas lucirían,
que las noches y los vinos
zurcirían los rotos.
Fue fácil caer
-yo también salí barata-,
sucumbir al susurro,
adorar la caricia 
contra el cabecero de la cama.
Así que, supongo, nos merecemos
la triste simbiosis:
el amor mediocre a mí,
yo al amor de bajo coste.
Ninguno tiene derecho
al reproche; se vio venir, fuimos
limosnas para el silencio,
monedas de barro.

4 comentarios:

Kalonauta dijo...


Yo siempre he sido de la opinión de que al final lo barato sale caro. Por eso no me como nunca una rosca.

Supongo que la moraleja es que no se puede tener todo, no se puede estar en misa y repicando... Me gusta el poema porque es real como la vida misma.

(Te mando junto con este comentario un par de besos en clase preferente y con espacio extra para tu sonrisa, sin recargo adicional.)

yo, la reina roja dijo...

Gracias por todo, Kalonauta.
Yo en la escritura dramatizo mucho (en los 2 sentidos de "dramatizar"); soy actriz en ellos, y al tiempo, escribo mi guión. ;)

dEsoRdeN dijo...

joder, qué bonito (y qué escozor, de lo real que suena...)

yo, la reina roja dijo...

Bonico tú. Gracias por comentar. Buena semana in Desorden Land.