sábado, septiembre 28, 2013

CUENTO CORTO SIN DINOSAURIO

"Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba  allí", A. MONTERROSO


¿En qué consiste un cuento corto? -me pregunto y lo pongo en voz alta, para mí misma. No hay nadie más en la casa, estoy sola y podría pasar cualquier cosa, o pasar absolutamente nada.

Esto es un cuento corto, ¿verdad? En potencia, puede suceder algo: trama a escala reducida con pocos personajes, uno o dos, con tensión, sexo y/o amor, idealmente, como en las series de televisión, algo de violencia, y un buen héroe, o heroína, que debe tener algo de perdedor para ser plenamente moderno y que lo amemos sin condiciones. O, al contrario, no pasar nada, hablar de los sentimientos más clásicos de los hombres y las mujeres (separados, así, en plan apartheid emocional), e incluso tratar de la propia escritura, cosa que aburriría a la mayoría de lectores que son más de la opción primera y solo sería admirada por ciertos lectores también autores, puro fetichismo.

¡Ufff! -repito y lo pongo de nuevo en voz alta- ¿No vendrá nadie a salvarme? Una mujer sola, en casa, escuchando Queens Of The Stone Age, que se ha fumado algo en la terraza y bebido un buen vino... El vecino del primero parece bastante interesante. Quizás baje y lo llame, así, mal vestida como voy. No es que sea interesante en el sentido de "Quiero que me raptes y recreemos una road movie y esas cosas" sino en el sentido de "Oye, no nos conocemos de nada. Sé que sales a la calle de tanto en tanto, en verano y en invierno llevas una camiseta de tirantes. Tu aspecto es sombrío, algo sucio, disculpa las confianzas, y das un poco de miedo, pero no, a mí no me das miedo porque sé que le llevas a tu madre la comida todos los días, que ella ya no puede ni cocinar. ¿Sabes lo que creo? Creo que te gustan los hombres y sales a mirarlos de soslayo. Se te pondrá dura con los más jovencitos, pero mayores de edad, ¿eh? que sé que no eres un enfermo. Pero te da tristeza porque te ves a ti mismo como una bestia de las de aislar. Yo te podría presentar a alguno, algún hombre que te hiciera mimos y vestir mejor, parecer más dócil al mundo, amable. Y te prestaría un par de discos, si te gusta la música".

¿De verdad está claro lo que es un cuento corto? -lo digo en voz alta. Me gusta oír mi voz. Una de las cosas que más me quisiera hacer -confieso la estupidez- es grabar las voces de la información en metros, trenes y autobuses. Y la de los barcos. También en inglés. Con el francés me esmeraría. Siempre me he imaginado cómo serían las mujeres (normalmente son mujeres) que ponen la voz al transporte y cuáles sus nombres.

Y después de la divagación, voy a seguir con la limpieza casera, porque aquí no aparece mi vecino del primero, ni un asesino en serie vendiendo enciclopedias ni un puto dinosaurio. Y ya se sale esto de corto.


4 comentarios:

Anónimo dijo...

Traquila: vendra un surfista con chocolate 60% y te salvará.

dEsoRdeN dijo...

si hubieras incluído un dinosaurio, te habría quedao niquelao... XD

yo, la reina roja dijo...

¡Cachis!

Kalonauta dijo...


What a plot twist!!!