jueves, abril 11, 2013

DESAPARECER

Te imagino
sujetando mi recuerdo
entre tus manos agrietadas;
echando la vista atrás,
una vista cansada, 
tras unas gafas gruesas
y la caída lenta de un mechón gris
sobre tus pensamientos.
¿Será cierto que piensas
en mí
cuando no quede nada,
cuando pase el tiempo despacio,
como un bucle amarillo
del mismo momento?
Recordamos un par de cosas
como si fueran 
herramientas de supervivencia,
como si fueran 
a salvarnos del naufragio.
Yo no sé si tú te acordarás
de mí,
en ese lugar en que estés solo
y pienses en lo que pudo ser
y no fue
y, de repente,
se pudran tus muebles,
se te muera a los pies la primavera
y tus ojos ya sin brillo
tengan un poco de fiebre,
resto de juventud en la retina,
de letras y sueños.
No sé, lo imaginé,
no importa mucho.
Desapareceré, desaparecerás,
y seguirá siendo este mundo.









8 comentarios:

guillerminaferrer dijo...

Uff que duro...
Bravo Reina Roja

yo, la reina roja dijo...

Pero en realidad, duro por desaparecer y que todo siga no obstante nosotros, ¿no? Un abrazo, Guillermina.

MARIA dijo...

Muy bueno.

pris dijo...

Despedida de un paisaje
szymborska

No le reprocho a la primavera
que llegue de nuevo.
No me quejo de que cumpla
como todos los años
con sus obligaciones.

Comprendo que mi tristeza
no frenará la hierba.
Si los tallos vacilan
será sólo por el viento.

No me causa dolor
que los sotos de alisos
recuperen su murmullo.

Me doy por enterada
de que, como si vivieras,
la orilla de cierto lago
es tan bella como era.

No le guardo rencor
a la vista por la vista
de una bahía deslumbrante.

Puedo incluso imaginarme
que otros, no nosotros,
estén sentados ahora mismo
sobre el abedul derribado.

Respeto su derecho
a reír, a susurrar
y a quedarse felices en silencio.

Supongo incluso
que los une el amor
y que él la abraza a ella
con brazos llenos de vida.

Algo nuevo, como un trino,
comienza a gorgotear entre los juncos.
Sinceramente les deseo
que lo escuchen.

No exijo ningún cambio
de las olas a la orilla,
ligeras o perezosas,
pero nunca obedientes.
Nada le pido
a las aguas junto al bosque,
a veces esmeralda,
a veces zafiro,
a veces negras.

Una cosa no acepto.
Volver a ese lugar.
Renuncio al privilegio
de la presencia.

Te he sobrevivido suficiente
como para recordar desde lejos.

De "Fin y principio" 1993

sé que es un gusto compartido y me pareció mucho mejor opción que "la vida sigue igual " de Julio Iglesias, no? gracias reina. poema inmenso

dEsoRdeN dijo...

Joder, chata. Duro, pero precioso

yo, la reina roja dijo...

Sí, Desorden, como la vida, que es una puta piedra.
Un beso a todos. Gracias.

Cybrghost dijo...

NO sabría escoger si me evoca un tono de melancolía o de reproche, o quizá ambos. Desde luego duro, y con la idea clara que tanto repetía mi profesor de Biología, no se acabará el mundo, nos acabaremos nosotros.

Kalonauta dijo...


He leído el poema mientras escuchaba en YouTube una parte especialmente bonita del Full Soundtrack de Unbreakable (la de Shyamalan), y con la combinación de ambas cosas me ha invadido una cálida e irresistible sensación de Melancolía...

No sé por qué, me ha venido a la mente la escena final de El Hombre Elefante, con ese precioso fragmento de Nothing Will Die, de Lord Tennyson:

"Never, oh! never, nothing will die; The stream flows, The wind blows, The cloud fleets, The heart beats, Nothing will die."

En este poema se nos cuenta que cuando el Invierno, el Otoño y el Verano ya ha tiempo que han pasado, siempre resurge una nueva Primavera: nada nace y nada muere, todo simplemente cambia. (Me ha hecho gracia descubrir, hace un momento, que existe otro poema complementario a éste, también de Tennyson, titulado All Things Will Die... que el hombre tenía para todos los gustos, vaya.)

Yo creo que nunca nos vamos del todo: si al final conseguimos Vivir de verdad, Vivir plenamente, parte de nosotros permanecerá después de irnos en nuestra familia, o en nuestros amigos, o en los que hayan leído nuestros versos. Puedes pensar, si quieres, que una pequeña parte de ti ya está dentro de los que aquí comentamos...

Supongo que a estas alturas ya conoces el leitmotiv de mi blog: Tarde o temprano la Belleza es vencida por el Tiempo, pero la mera existencia del Tiempo es precisamente lo que nos hace valorar más la Belleza, así que no debemos lamentarnos. Esto se puede aplicar a "lo que pudo ser y no fue": el saber que algún día ya no estaremos aquí se convierte en estímulo para hacer que sea aquello que podría no ser si dudamos o esperamos demasiado...

Yo, por si acaso, tampoco dejaré para mañana lo que pueda decir hoy: Me postro a tus pies en reverente silencio, Reina Roja; muy muy pegado al suelo, la cabeza de lado, los brazos extendidos en cruz y todo mi cuerpo casi por debajo de tus tobillos, pues no merezco más... En tu caso lo de Reina se queda corto; yo diría que eres más bien una Deidad Suprema de la Poesía, una Diosa Roja, hermosa y serena pero a la vez incandescente y cegadora como una puesta de Sol... No somos dignos.

Un besazo