lunes, noviembre 26, 2012

EL ENCUENTRO

Hace tiempo que no os cuento nada, ¿cierto? Pues os contaré lo que me acaeció este mismo viernes al salir del trabajo. Aún no sé cómo he podido estar aquí hoy y relatarlo.

Yo no tengo muchos fans, de hecho creo que mi familia, cada vez, es menos entusiasta de las cosas que hago y, cansada de verme en todos los conciertos y presentaciones, cuando saben tengo evento se hacen los despistados como si tuvieran muchas ocupaciones, con tal de no ir a verme.
Bien, como decía, este fin de semana me pasó algo con uno de los pocos fans que debo tener y, vaya, para uno que se manifiesta, en lugar de ser megaencantador y rescatarme de mi vida con un gacheto capa va y resulta ser un puto maníaco. Ya me había estado enviando mensajes por el facebook compulsivamente: que si unas cervezas, que si alguna tarde quedábamos, o mejor, de noche que es más íntimo. Hasta que no pude darle más evasivas y decidí quedar con él para quitármelo de encima cuanto antes mejor. Y, bueno, también pensé que  quizás resultaría de lo más interesante y me aportaría algo nuevo; una nueva amistad, una posible  fuente de sugerencias musicales, a saber.
Quedé con él en el centro para, si era raro, poder huir rodeada de gente o por, si era interesante, poder estar en  un entorno acorde a la cita. Así que esperé en un lugar de la calle Hospital, junto a la biblioteca pública, donde suelen hacer conciertos y otras actividades culturales. Y llegó. No sabría describir su aspecto. No era ni muy alto ni muy bajo; ni muy feo ni muy guapo. Tampoco sabría describir su acento, si hablaba suavemente o con firmeza. Pero pronto me embaucó y acabé subiendo a su casa. Yo no quería nada, no sé, supongo que me daba vergüenza contestarle con brusquedad, así que empezamos a beber una copa tras otra y otra. Hasta que me hizo una encerrona: me quiso mostrar su obra de arte porque, no lo he dicho, era artista plástico.

-Ven, pasa, está en mi habitación.

Y ya no podía escapar. No podía decir que tenía prisa o que me esperaban en casa. Lo que me mostró tampoco podría describirlo. Llenaba toda su pared. Qué espanto, me entraron arcadas y sabía que ya no podía escapar. Aquello era verdaderamente...

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Eres una experta en el "continuará" y creo que no es la primera vez. Tienes una increíble facilidad para dejarnos con la intriga puesta.

andoba

yo, la reina roja dijo...

Es que veo muchas series y eso contagia! Pero me temo que esta vez os quiero dejar quietos como "en tablas" de ajedrez. ;)

Sico Pérez dijo...

Mierda! No hagas eso, nena, me jode!! Pero lograste tu cometido, engancha!! A propósito de los tipos que se vuelven intensos:
http://kateharding.net/2009/10/08/guest-blogger-starling-schrodinger%E2%80%99s-rapist-or-a-guy%E2%80%99s-guide-to-approaching-strange-women-without-being-maced/

Anónimo dijo...

O sea, que vamos a tener que poner tus lectores mucha imaginación. Al estilo Lovecraft, ¿no?

No sé si es que tienes mucha mala idea o que nos quieres estimular, Carolina. :-)

andoba

yo, la reina roja dijo...

Qué bien que os haya cazado. ¿Estarán vuestras caras en esa pared?! ;)

bashir dijo...

Estaran las caras de todos tus fans (la mía también, claro) cual Gritos de Munch...continuarà no???? vull més!!!

Kalonauta dijo...


A partir de la cuarta linea ya estaba claro que era ficción... ¿Que la Reina Roja no tiene fans? ¡'amos, anda!

Anteayer estaba sacando información sobre Alice Cooper para mi blog y encontré un fragmento de "Wayne's World" que algo tiene que ver con este relato... Wayne y Garth tienen Backstage Passes para un concierto de Alice, y cuando se lo encuentran se presentan de una manera un tanto peculiar: "No te preocupes, no somos unos psicópatas ni nada parecido..." ¡Buenísimo!

En cuanto a dejarnos como nos has dejado, esto es un "Cuentus Interruptus" en toda regla, ¡como lector que soy exijo mi derecho a un final digno, público y de calidad!

yo, la reina roja dijo...

Me parto, Kalonauto! Pide, pide... :)