lunes, abril 16, 2012

MOSCÓN LIGANDO EN EL CAFÉ


Para la bonita María en su 33 cumpleaños


Tú eras el huracán sobre mi escote

asomando narices para ver.

¡Tenías que oler mi canalillo

o perecer!

Tú eras el mengano apoyado en barra

que bebe y fuma y mira para ser.

¡Tenías que entrarme con tu “¿Qué haces, nena,

en el Café?”!

Pasando yo, insistiendo tú, avezado

a llevarte hembras de treinta y tres;

aproveché que llegaba María

para “entender”.


5 comentarios:

dEsoRdeN dijo...

Ese es un buen DDT anti-moscones...

Nacho López Murria dijo...

los regalos más originales, los que están llenos de palabras y de poesía.

yo, la reina roja dijo...

:-) Besos a los dos.

Anónimo dijo...

¿Es el ejemplar de la foto algo así como el olisqueador?

Me ha gustado tu poema, aparte lo que pueda tener de divertido y de homenaje, tiene varias lecturas. Además de la musical, me pregunto hasta qué punto con ejemplares, como el subprotagonista del poema, resulta eficaz ese antídoto: son tan echáospalante que igual intentaba la conversión oreconversión redoblando sus esfuerzos.

Besos.
Andoba

yo, la reina roja dijo...

Andoba, ¡no sé! Pero sí sé (y sabes) lo bien que me lo paso con estos homenajes. Besos.