viernes, marzo 30, 2012

BILIS Y OTRAS MIERDAS

A todos los artistas,
o los que nos ponemos ese nombre,
tendrían que darnos una buena paliza.
Primero porque acabamos
hablando de nosotros mismos
aunque hablemos del tiempo.
Segundo, porque lo perdemos magníficamente
-el tiempo-
creando como si dioses del Olimpo.
Luego, en verdad somos
poco productivos
y generamos mucha cosecha
de envidias y bilis y otras mierdas.
Apestamos a megalomanía.
No paramos de retratarnos
aunque pongamos naturalezas muertas
en la mesa del vidente.
Una buena paliza dada a tiempo,
arreglaría mucho del mundo;
mostrarnos por fin reemplazables
como una chaqueta deshilachada que ya no guarece.

5 comentarios:

pris dijo...

un artista
me devoró
se recupeteó los dedos
dándole al me gusta
en su propio estado

Sico Pérez dijo...

Parafraseando a Bukowski: ''Quizás eso es el infierno. Estar rodeado para siempre de poetas con sus berrinches, sus egos hiperinflados y sus devaneos de gloria.'' Puede ser. En todo caso, tienes razón, una buena tunda dada a tiempo es menester. ;)

Nacho López Murria dijo...

aunque siendo dura, suena de verdad. A veces tenemos los ombligos gigantes

dEsoRdeN dijo...

Aunque quizás la grandeza del artista es, precisamente, dejarse de chorradas de productividad y otras hostias en vinagre, y entregarse por completo al hedonismo, la reflexión y/o la estética...

yo, la reina roja dijo...

Yo que sé, queridos, a veces los abofetearía y a veces les pondría flores a los pies.