domingo, febrero 05, 2012

ATESTADO DE VIEJOS

El autobús estaba

atestado de viejos

que ya no intentaban

vencer al tiempo

sólo a la gravedad,

sostener su cuerpo

quebrado

de cualquier forma.

Y supe que mi destino

no eran las grandes obras,

hacer un hijo,

ser feliz unas horas;

mi destino era

ser uno de esos viejos

en lo que llamamos “mañana”

con sonrisa amplia de ganador.

Que ese mañana no está lejos

y que no es un premio ni es nada.



4 comentarios:

dEsoRdeN dijo...

Cuanta verdad!

(me has hecho recordar una noticia del otro día, que unos abuelos que se hacen llamar 'yayoflautas' ocuparon un autobús para protestar por la abusiva subida de tarifas de este año en BCN. Gran ejemplo para esta panda de borregos adormecidos que estamos hechos los más jóvenes...)

Sico Pérez dijo...

Un destino como cualquier otro.

yo, la reina roja dijo...

Sí, aunque no tenga que ver con la esencia del poema, nos alegramos de la energía de esos "yayoflautas".
Gracias por el comment, Sico.

juango dijo...

También existe otra variante:

Jubilados + Argonautas = Jubilautas

Estos intrépidos héroes de la tercera edad se pasan la semana yendo de aquí para allá, cruzándose la ciudad al reclamo de cualquier actividad cultural gratuita o evento donde regalen tetra-briks de horchata o zumo de mandarina.

Es posible que yo acabe siendo uno de estos simpáticos personajes (más por la cultura que por la horchata, que conste).