sábado, agosto 06, 2011

THE POOL (final)

Me despedí del francés y fui a disponerlo todo en mi habitación. Preparé el baño en la modesta bañera que había y lo llené de espuma. Puse unas velitas y una barra de incienso alrededor. Conseguí, sin embargo, bastante nitidez escénica, nada del molesto espejo empañado por los vapores. Hice una foto para el diario. Cuando acabé de habilitarlo todo llegó Jean Pierre con una botella de Four Roses y cuatro bolsas de hielo. Después de que preparara dos whiskies on the rocks, le hice desnudarse y conseguí que me dejara esposarle los pies por un lado y las manos por otro dentro de la bañera. Para ello tuve que chupársela unos segundos, pero el 8 humano que había conseguido con aquella carne valió la pena. Introduje mi dedo índice derecho en el agua templada y lo lamí para comprobar la temperatura y, justo cuando la piel de Jean Pierre estaba preparada y con los poros bien abiertos, derramé el preparado por la bañera. “¿Sales de bañó? Quel detall!”, decía Jean Pierre mientras su piel comenzaba a deshacerse dolorosamente por el efecto del cloro y el amoniaco. Como comenzó a gritar demasiado y las paredes de aquel motel eran muy finas, le disparé limpiamente en la frente con mi Magnum 357. La mancha en las teselas de la pared fue lo único que me costó limpiar un poco antes de salir. Por lo demás, JP44 cupo perfectamente en mi nevera portátil.
Me hizo compañía un par de días en el maletero de mi Dodge Charger, hasta que pude deshacerme de sus restos en Sacramento.
Creo que no exagero si digo que hice un buen trabajo.

2 comentarios:

dEsoRdeN dijo...

Excelente trabajo: el suyo, y el tuyo

yo, la reina roja dijo...

Merci, Desorden!