sábado, junio 18, 2011

INVITACIÓN AL VIAJE

"Oh, innoble servidumbre de amar seres humanos,
y la más innoble
que es amarse a sí mismo!" (JAIME GIL DE BIEDMA)

Cojamos un avión tú y yo,
intentemos
sentarnos juntas,
hacer las paces,
sin trampas ni suspicacias
-prometo no tirarte
por ninguna ventana-;
tantos años compartiendo
estas manías, este cuerpo,
que ya es hora
de dejar de ser tan puta
la una con la otra.
Dejemos los maquillajes,
dejemos las mentiras para ellos;
digámonos las cosas a la cara,
y a los únicos ojos que tenemos.
Qué importa dónde aterricen
nuestras piernas.
Calzamos estos zapatos, no otros.
Es hora de ajustarlos,
cerrar la hebilla.
Es hora de andar la acera muy juntas,
lectora, hermana, mi melliza.

5 comentarios:

dEsoRdeN dijo...

Podemos irnos juntos lejos de este mundo tú y yo,
en un viaje por galaxias infinitas hacia el sol;
no queda nada que prolongue mi parada en este mundo ni un solo minuto.

Tú y yo
de viaje por el sol
en una nueva dimensión
que podría ser mejor
que estar siempre juntos tú y yo...

yo, la reina roja dijo...

Encantador.

andoba dijo...

Más allá de la metapoesía está el "metaunomismo" (ya sé que suena fatal), que me parece que son las dos actividades que practicas en este poema. ¿Adónde conducirá ese viaje?

Con ese mismo título leí uno hace tiempo. Me impactó y lo aprendí de memoria, aunque quizá cambie la métrica de algún verso.

INVITACIÓN AL VIAJE

Te desconozco tanto y tanto me conmueves,
príncipe expatriado de todas mis palabras,
que el temor y el anhelo, simultáneos,
invocan tu intacto paraíso.
Y escondes tu cabeza entre altivas solapas
y celoso custodias, del fino brazo azul,
bocallaves de un reino resplandeciente y ártico.
Deshabitado sueño con su carga de nieve,
tu lunarado estigma, por ti fluye.
Y es preciso arrojarse,
el más sólido muro derribado,
hacia la seducción final del precipicio.

Ana Rossetti.

PD: Uno por semana. Qué buen ritmo.

Nacho López Murria dijo...

Me gusta mucho, te sigo... "te sigo siguiéndote de cerca, a cierto de coger cierta distancia"

:)

yo, la reina roja dijo...

Gracias, Nacho. Bienvenido a mi casa en la periferia.