domingo, abril 24, 2011

TU VISITA

(A modo de ars poética.)

Sé que cuando llegas
a este rincón
haces con mi casa lo que deseas.
Probablemente, lector,
te mees en las paredes,
escribas en las mesas
me pongas perdida la cocina.
No te lo recrimino;
siempre te he dejado
la puerta abierta
en un gesto imperceptible
de mi mano al marcharse.
Pero no esperes encontrarme
cuando ya me he ido.
No esperes huellas,
no esperes cabellos,
no esperes restos en mi mesa.
En esta casa
sólo habita una parte de mí,
la que yo quiero que veas.
Soy igual que tú, lector,
tengo tantas dimensiones
como el universo.
Ni yo te abarco,
ni tu me atrapas
con el gesto que hacen tus ojos
verso a verso.
Cuando te marches,
cierra la puerta.
Finjamos, tú y yo,
que nunca has estado.

7 comentarios:

Ana dijo...

Me encanta que aunque hayas renovado tu casa (ya no tan periférica), continúe encontrándome la puerta abierta, el corazón ventilado y la cabeza fresca, como tu nevera. Yo cierro, dejo la llave donde siempre.

Besot!

yo, la reina roja dijo...

Eres encantadora y las llaves que dejas sabes que ya tienen tu nombre (qué coplero).
Besot a tu tambè.

Elena Lechuga dijo...

corremos peligro al dejar las puertas abiertas... cerraré al salir

yo, la reina roja dijo...

Como desees, Elena.

dEsoRdeN dijo...

Vaya! Has pintado las paredes! A ver si todavía está fresca la pintura y puedo dejar mi huella...

yo, la reina roja dijo...

Un poco de desorden por mis paredes no estaría mal...

dEsoRdeN dijo...

Todo es ponerse...