domingo, abril 03, 2011

SILENCIO

En boca cerrada
no entran sombras;
los fantasmas
se mantienen a raya
si no los mencionas.
Pero, mujer, tu afición
a ponerles nombre
te pasa factura
y en tu casa hay
una asamblea de niebla
que planea echarte
sin darte cuenta.
Dejarte sin nada.

2 comentarios:

andoba dijo...

Yo he visto en las películas que si una casa está llena de fantasmas es mejor buscarse otra. En cualquier caso, siempre arrastramos nieblas varias con nosotros. Con frecuencia hay suficiente luz para que no las percibamos, pero en cuanto pasa la nube aprovechan para velarnos los ojos.

(Parece que nos habíamos dejado influir por los silencios fantasmales de tu poema, pero creo que ya es primavera en todas partes -esta última frase está patrocinada por el CI-)

yo, la reina roja dijo...

Andoba, creo que a estas alturas ya sabes cuánto me gusta ponerme el abrigo de nieblas y sombras. Pero preparo un derribo que creo te gustará próximamente, de esa casa que dices.
CONTINUARÁ...