miércoles, abril 27, 2011

EL BLUES SIN COÑO

(Interpretación libérrima del “No pussy blues”, de Grinderman.)

Tu cara y tu cuerpo de capa
caída. No puedes evitar quedarte
ahí parado, observando
a esa juventud que baila.
Mirada interrogante en mano.
Ves a una chica entre la masa,
corres hacia ella y le pides
-casi de rodillas-
que salga contigo.
(Tu cara y tu cuerpo
echados a perder
como un jamón pasado.)
Ella te dice que ni hablar,
pero insistes: por ella
cambiarás las sábanas,
peinarás tu pelo tintado,
le leerás a Bécquer, a Salinas,
le enviarás todo tipo de flores
del Sahara hasta Holanda,
le escribirás cien versos,
(tu boca tiembla al decir esto,
como tu cuerpo, como tu cara).
Y ella te dice que ni hablar.
Pero tu corazón achuchado
insiste: tocarás a su chihuahua,
la guitarra bajo la luna llena,
pero la chica sabe que sólo quieres
poner tus manos sobre ella,
y te dice que ni hablar de toqueteos.
Y compones el blues sin coño
porque tienes la tristeza
del sincoño por alma, cara y cuerpo.

2 comentarios:

dEsoRdeN dijo...

Y eso es lo que sale cuando una reina roja y Nick Cave hacen el amor en la distancia...

yo, la reina roja dijo...

¡Guau!