domingo, febrero 20, 2011

POBRECITO

Pobrecito,
que te pitan los oídos.
Será mi verso perverso
su mala baba, su fiera;
mi verso es cancerbero
cuando llega del dolor.
Y dice
del mal que has de morirte,
y que te mueras varias veces
y, a ser posible, muy lento.
Ay, disculpa a mi verso,
que no sabe lo que hace.
Inconsciente,
tira de recuerdos
para ser.
Y dice que existes,
y te da nombre
y hasta te pone casa y perro,
pero tú no eres
más que un pretexto.
Pobrecito,
que hasta te he borrado
lo que fuiste alguna vez.
Y, ¿sabes?
En un solo verso ya cabes.

6 comentarios:

dEsoRdeN dijo...

cuánta mala hostia ahí metida, no? :)

yo, la reina roja dijo...

Bueno, creo que este tipo de poemas me quedan "resultones".

Anónimo dijo...

Bueno, quizá hay mala hostia, pero en la parte de realidad que tenga este poema (todos suelen ser mezcla de ficción y realidad) el maltratado sujeto pasivo tiene su punto de triunfo por el simple hecho de merecer la redacción.

Saludos, reina y compañía.

PD: Que no me hago yo a esto de llamarte reina, es como si estuviera en un programa de esos de tele5.

Andoba

yo, la reina roja dijo...

Andoba: te suelo decir que tus comentarios son acertados, ¿no? De todas formas, en este asalto, el yo poético creo que gana 3 a 0 al apóstrofe.
Gracias por opinar.

Anónimo dijo...

Cierto, Carolina. El yo poético juega a placer con el apóstrofe, lo trae, lo vapulea e incluso lo "descrea" (palabro). Pero sigo pensando que eso es por el mayor -o incluso total- porcentaje de ficción del poema. Pero sólo con que hayas pensado un poquito en alguien al escribirlo, ese alguien ya se lleva una pequeña victoria. Aunque, verdad o no verdad, eso es algo que quedará en tu diario personal.

Por cierto, guitarrista el chico de la foto, ¿no?

Andoba

yo, la reina roja dijo...

Tu reflexión es muy acertada. Lo que pasa es que creo que llevo ya más de una década "descreando" a un mismo apóstrofe, independientemente de que tenga cierto correlato real. Recuerda que los poetas necesitan pretextos para escribir. Yo me busco los míos y me lo paso muy bien rajándoles las tripillas si hace falta.
Buena apreciación, aunque es uña de bajista (de Lülla).
:-)