lunes, enero 24, 2011

INMORTALES

Llega la lluvia de enero
a los hombros de los paseantes.
Humea la tristeza en sus paraguas.
El frío se les mete por el cuello.
Pero tras el vaho de la ventana,
marido, tú y yo, nos entretenemos
haciendo lo que tan bien sabemos
hacer. Y lo repetimos
para sacarle rubor a los vecinos
y que nos envidien las monjas
del colegio de enfrente.
Otra vez, y otra vez,
que no es suficiente una
sola. La melancolía llega
para vendernos su enciclopedia
en aburridos fascículos.
No la dejes pasar, querido,
que ponga su oído en la puerta
y sepa que estos dos mortales
no necesitan más que el cuerpo
para no morir nunca,
esta fría tarde.

4 comentarios:

dEsoRdeN dijo...

¿El amor llama a la puerta? :)

Mina dijo...

Cómo sabes y qué bien sabes expresar.
Precioso.

yo, la reina roja dijo...

Desorden, de vez en cuando La Reina Roja deja los venenos para hablar de bálsamos.
Muchas gracias por tus palabras, Mina.

dEsoRdeN dijo...

:)