domingo, agosto 02, 2009

Todas estas cosas

Leo a Foster Wallace y cuando Julie y Faye se ponen a soñar escenas, y las chanclas hacen chop chop, y el color del mar se parece al de algún bikini, recuerdo a otro autor, que me lleva a otro libro, que contiene la palabra Tokio; Isabel Coixet también ha empleado la palabra "Tokio", porque vende, la palabra "Tokio", yo debería escribir una novela que se titulara No dirás Tokio; también observo de reojo las letras verdes de la farmacia, allí venden medicinas, unas las necesito como el agua para vivir, porque algunas medicinas me quitan las jaquecas del demonio que me trajeron unos genes, y luego, o a la vez, o justo antes, discuto con él, y es una pena que no lo sepa Foster Wallace para hacer un libro, o Kurt Cobain para hacer una canción, o Tarantino, porque casi hay sangre, porque decimos sangre cuando empuñamos un "Te quiero" (susurro), o arrancamos un "No puedo más" (grito), "Pero esto es lo de siempre" (grito) como si nos arrancáramos los brazos; y recuerdo que la luna está casi ya llena y que siempre miraré a la luna y le guiñaré el ojo por que sepa que las dos tenemos una mueca trágica; y ahora que escribo, porque todos esos momentos son flashes que no me necesitan, miro hacia la calle, con esa iluminación cálida de las farolas, y veo mi rostro medio reflejado en la hoja de la ventana y me digo que existo y soy todas estas cosas.

5 comentarios:

txe dijo...

yo me voy a Tokyo. Entre otras cosas.

andoba dijo...

Yo diría que este es un texto algo extraviado, porque no sé si quiere llegar a alguna parte. La luna, como bien sabes, Carolina, vive porque es un reflejo -aparte cuestiones poéticas y todo eso-, así que pone cara de trágica si la miramos trágica, y otras caras si la miramos con otros ojos. Momentos son sólo momentos, y eso lo sabían Wallace, Kubain e incluso Tarantino -a pesar de su tendencia a dejarse ir- que escogían y seleccionaban sus momentos para darles una forma y un perfil que se llamara libro, o canción o película.

Lamento lo de la herencia genética.
Besos.

yolareinaroja dijo...

Bueno, andoba, es disperso, sí, de libre asociación. Más poético que prosero, ¿no? Gracias por tus lamentaciones sobre mis genes.

Txe, buen viaje. Esperamos tus textos tokianenses.

dEsoRdeN dijo...

Y lo que brilla no son las letras verdes de la farmacia, sino las tuyas manchadas de rojo sangriento

ptns

sv dijo...

a mi me ha pasado justo eso leyendo a Atilio Caballero