martes, noviembre 04, 2008

Centro comercial, escalofrío, farolas

Quité la llave de contacto y me arreglé el pelo. Estás cansada, decía el espejo retrovisor. No me gusta el invierno, aunque es otoño, pero se parece al invierno. Este inocente centro comercial de un lado del área de servicio es bastante fúnebre a las 7 de la tarde en invierno. Parece una gran tumba con baldas repuestas por reponedoras con piercings o pinzas del pelo. Me pongo la bufanda y abro la puerta y me doy cuenta de que todo lo que había hecho, y quizás pensado, lo había estado observando un tipo del coche de al lado. Su sonrisa de luna me produjo un tremendo escalofrío. Su cara tenía cierto aire de ido y psicópata, pero también un inesperado rescoldo de inocencia. Iba de copiloto. Me pregunté si era normal que un psicópata fuera de copiloto, así no son los de las películas de sobremesa. Esos conducen rancheras.
Entré con frío en el local y me giré un momento a ver si el psicópata me seguía mirando. Tal vez su hermana, pues sin duda sería su hermana la que conducía, había parado simplemente a comprarle esas galletas de miel que tanto le gustaban y con las que se distraía una media hora, chupando uno de los lados, mientras su cuerpo se mecía hacia atrás y hacia delante.
Regresé a mi coche con la compra sin reparar mucho en el vehículo de al lado, que me parecía vacío desde fuera. Pero al girarme a ponerme el cinturón mi cara se chocó de nuevo con la sonrisa de luna del psicópata. Y muy seria, y de prisa, puse la llave de contacto y encendí las luces de cruce y salí del parking del centro comercial abandonado y oscuro y pensé Ese tío quiere llenarme el cuerpo de serrín y ponerme un vestido de su abuela y su hermana quiere hacer jabón con mi carne y venderlo en sus reuniones con las vecinas.
Pero ya en casa pensé Qué gilipollas. Y salí a dar un paseo adentrándome en la oscuridad residencial con las farolas señalándome.

8 comentarios:

Versosoy dijo...

jejeje. Me he reido mucho mientras leia. La "sonrisa de luna" me ha encantado. Un prosa exquisita. Me voy desayunadita divinamente. un abrazo con alas y calorcito.

yolareinaroja dijo...

Qué generosa eres.

an dijo...

si no inventáramos historias con desconocidos que nos cruzamos o con el que está sentado en frente en el metro... todo sería muy aburrido y "Qué gilipollas"...
el añadido es que tú lo has escrito y además muy bien.

dEsoRdeN dijo...

Brrrrrr! No sé si tiemblo de frío o de miedo :P
ptns

juan rafael dijo...

Es lo que pasa con los centros comerciales. Yo defiendo las tiendas de barrio ;)

DINOBAT dijo...

Quizás la historia data de otro tiempo, conexiones ocultas o simplemente una razón para seguir...

txe dijo...

paranoia

Lucita dijo...

me encanta que hayas vuelto, dentro de poquito, un mes y poco mas nos veremos, tengo ganas de compartir contigo versos y cerveza....
saludos y besos enormes
un beso desde sevilla
luci