domingo, julio 20, 2008

LA DOBLE

Cuando me dijeron que tenía una doble en la calle perpendicular a mi casa pensé Vaya, de nuevo a la gente le parece mi cara una cara corriente. No le di más importancia. Al final, uno acaba repitiendo gestos de otros de manera inconsciente: coge así el tenedor, pronuncia una sibilante como una jota o se ríe a boca partida como tal o cual. Sin darnos cuenta. Pero la noche que volvía de aquella fiesta la vi. Pelo largo, pasando el hombro; un lunar coronando la ceja derecha, un andar de cabeza al suelo. Ella, pensé, ¡soy ella! La seguí con el mayor de los sigilos. Pasé la panadería de la esquina, que ya abría con el sol; pasé el centro comercial donde la gente desaparece unas horas; pasé el parque municipal, el de los breakdancers... Y ella era yo.
Leí en una novela que tenemos un doble y que habita en un lugar lejano. Esas cosas son supersticiones o imaginaciones mínimas, había pensado yo toda mi vida. Pero empezaba a asustarme. Supe el portal donde vivía y la intriga me llevó a averiguar cosas de ella.
Cada tarde conseguía un dato más. Hoy: se mordía las uñas desde los seis años. Al otro día: era enamoradiza. Otro: leía a Jorge Riechmann de madrugada. Otro: tenía el cuarto desordenado y dos hermanas.
Mi fantasía se iba alimentando de esa mujer que tanto se parecía a mí. Comencé a no comer demasiado, dedicándome casi por entero a saber quién era esa mujer tan igual a mí. Otro día: tocaba la guitarra. Otro: quemaba cartas que acumulaba. Otro: llevaba un blog literario.
Tanto cansancio por seguirla y saber de ella me llevaron a una especie de locura transitoria. Así que me decidí: Acércate a ella, simplemente pregúntale cómo se llama y, con suerte, podréis tomaros algo y hablar del tiempo o la crisis de Europa.
Casi me desplomo entonces cuando siento una mano en mi hombro de alguien que, por la posición, intuyo de la misma altura que yo. Al girarme, con una sonrisa tímida, casi vertida en el suelo, una mujer igual que yo, vestida de negro como yo, me pregunta ¿Cómo te llamas?

9 comentarios:

dEsoRdeN dijo...

Angoixantment intrigant. No sé per què, però m'he enrecordat d'aquells meravellosos capítols de 'The Twilight Zone'
ptns amb regust a Grinderman

Juan Cosaco dijo...

Eso te pasa por dejar de tomar la medicación, chata! :P
En serio, está muy bien; te recomendaría un relato corto que leí hace tiempo, de un tipo que me ha dicho ahora que te lo cuente, porque ha visto tu blog y te está escribiendo...hmmm qué mal rollo!

http://juancosaco.blogspot.com/2007/01/el-tren.html?showComment=1168345680000

salud y besos!

juan rafael dijo...

De momento, a mi sólo me pasa con los espejos, pero existen rumores...la verdad.

andoba dijo...

¿Esto no era de una película que se titulaba "Tú a Valencia y yo a Castellón"?

Bueno, ¿pero y lo bien que os vais a entender, eh?

PD: ¿A Riechmann de madrugada? ¡Jesús!

yolareinaroja dijo...

Ja, ja, creo que esa era la peli, sí.

¿No te gusta Riechmann? No me digas eso...

Jara dijo...

en plan corto, ¿q te parece? yo siempre mirando pa lo mío.






de ser así daría yuyu.





besotes :)

Anónimo dijo...

Hay una pelicula se llama 'The Man Who Haunted Himself' possiblemente te intresa .

txe dijo...

oye!

que te he visto en el ep3 sacando muslamen!

te envié un mail pero no se si puse bien la dire, anyway, enhorabuena!

beso

Jara dijo...

Me refería a que de aquí se podría sacar un corto, que me explico como un libro abierto vaya...

corto (actriz) siempre tirando pa lo mío.. de ahí el comentario anterior...